Translate

viernes, 16 de agosto de 2024

 Y me preguntan:

-Qué ha sido de tu vida?

Y ya no tengo respuestas,

ni sonrisas para ahuyentar

tantos tiempos sin motivos,

sin verdaderos despertares

desde los cuales

vislumbrar un nuevo futuro.

Y me preguntan:

-Qué te ha pasado?

Y ya no tengo respuestas,

cuando tu mirada

cada vez más lejana

se adueña de mi suerte

condenándome al olvido.

 Dime algo que haya dicho, hecho, pensado o imaginado

y que nadie jamás haya dicho, hecho, pensado o imaginado.

Y si puedes nombrarme una sola cosa, entonces puedo decirte

que eres tú quien está soñando este sueño,

sino debo decirte que sólo eres parte de esta escenografía

que pertenece al sueño de alguien que está creando todo esto.



 Me duerme la noche.

Acaso tu perdón

no basta para saciarme?

Acaso no sufro

con cada lágrima

que soy incapaz de derramar?

Como fue en un principio,

mi piel prestada reclama su tiempo.

Yo tiemblo en la risa

que se derrama tenue

sobre los dobleces fríos

que no alcancé a sentir.

El vino que perdió el color,

no por el tiempo,

sino por la maga calle

que lo obligó a existir.

Ya no te recordaré entre trinos.

Mi tiempo se fue como la lluvia.

Mi tiempo dejó de seducirte.

Y hoy cae para no mirar

lo que hace tiempo teme mirar.

Y ver.

 Te escribiría tantos poemas

como hojas

pudiera tener un árbol,

en cada estación del año,

con todos los matices,

con todos los silencios.

Te escribiría sin dejar de mirar tus pasos.

Tu andar. Tu mirada en la distancia.

Tu voz que me atraviesa.

Te escribiría como escriben los vientos

allí por donde ellos pasan,

allí por donde ellos mueren

dando lugar para que otros nazcan.

Te escribiría sin dejar de escribir y pensar,

sin dejar de sentir,

y sin dejar de vivir.

Te escribiría hablándote de mí

y del amor que nació por ti

mucho antes de que existiéramos

tú y yo, aquí.

Te escribiría como tantas hojas tiene un árbol

que aún sin haber nacido

se hubo enamorado de su destino.

 Quiero que el viento me envuelva de olas.

Quiero a la tarde posándose en mí.

Quiero despertar con tu risa

bautizando la mañana de cada día.

Quiero a todas las hojas del viento,

hojas donde escribir silencios

que embriaguen latidos como los míos,

cuando tiemblan trémulos de amor.

Quiero cada sonido en mi boca,

para contener las palabras

que algún día podría decirte,

y acurrucarme en tu abrazo.

Quiero que la lluvia sea tu aliento,

besar tu boca de espejos,

conquistar tu sueño en mis manos

manejadas por tus deseos.

Y quiero,

por un momento,

comprender lo que no comprendo

y entregarme a ti sin conocer mi nombre.

 He querido silenciar mis recuerdos

de tantos llantos acumulados.

He querido verter mi olvido en el presente

y volverme tan humano como fuera posible.

He querido callar mi vida,...

pero sólo logré llorar un poco más.

 Hoy no sé quiénes somos:

si tú en mí o yo en tí.

No sé quien nació primero

aquella noche de abril.

Tal vez ya no importe.

El almanaque se fue cayendo

y suicidando entre otoños

que jamás volverán.

Atrapado en mi días,

hoy te regalo tiempo

que no supimos tener.

Me recuerdas, verdad?

Fuiste tú quien me inventó.

Y fui yo quien se murió.

(de amor).

 Atrapado en tu sueño

me hiciste poema.

Me escribiste abrazada

al fuego del humo

y a la pesada cruz

me amarraste en espinas.

Me regalaste sonrisas

sin saber que mis ojos

los inventabas tú.

Besaste mis labios

de papel y tinta,

y perfumaste distancias

soñando encontrarme.

Atrapado en pedazos

me volví necesario,

y deshecho de esperas

me enseñaste a olvidar.


 

 Para regresar a casa

debes despertar de este sueño

que te mantiene dormido,

haciéndote creer

que estar despierto y vivo,

viviendo una vida que bien sabes

no es la que tú realmente sientes.

No eres de aquí.

Y debes despertar para poder salir.

Despierta.

Yo estoy aquí

para enlazar tus manos a miles de manos

que se aferran al despertar de la conciencia

y poder regresar a casa.

Nuestra casa.

Con los nuestros, nuestra verdadera familia,

que desde hace mucho mucho tiempo

nos esperan.

  Traducir a palabras lo que sentimos no es difícil, es efímero. Es como pintar las nubes con fuerte viento. Como querer separar las aguas ...